viernes, 25 de septiembre de 2009

Los KOBDAS o KOPTOS

 

Los KOBDAS o KOPTOS pertenecían a una escuela de Alta Sabiduría del antiguo Egipto de la época Pre-Histórica (en el lejano neolítico); constituían una vasta Institución científica y filantrópica consagrada al desarrollo de las elevadas facultades del espíritu y el bien de la Humanidad. Esta vasta Institución, especie de Sociedad Científica y Comunidad religiosa digámoslo así pero que no poseían más religión que la Justicia, la Verdad y el Bien, eran auténticos Misioneros de la Sabiduría y el Amor.

Los primeros fundadores de dicha Comunidad pertenecieron a un núcleo emigrado de ATLÁNTIDA, azotada por las aguas, que a esa altura ya empezaba a dormir su sueño eterno en la profundidad de los mares, acompañando en ese sentido al perdido continente lemuriario hundido siglos atrás bajo las aguas del entonces Mar Sereno (OcéanoPacífico de hoy); que lograron refugiarse en las cavernas de las montañas del Noreste africano, donde los gigantescos picos del Revenzora les dieron refugio por tres siglos, hasta que poco a poco fueron construyendo Santuarios donde impartían sus enseñanzas, adonde podían acudir gente de todas las razas y condiciones sociales.

Adoptaron como símbolo y genio inspirador para la obra que comenzaban a NUMÚ, un pastor de ovejas que vivió en la ciudad de Mirt-ain-Mari (que significa "Mirando al mar",la ciudad del continente lemur de muchos milenios atrás de la época que nos estamos refiriendo, continente que el Mar Sereno (ya referido) había tragado).

En su labor misionera y civilizadora pronto los Kobdas se vieron obligados a ser maestros, médicos, árbitros,administradores y consultores de aquellas poblaciones de aquellas tribus entre las cuales no había aún una idea bien definida respecto al origen y destino del ser y mucho menos de las leyes y fuerzas que la gobiernan. La elevación moral eintelectual de los Kobdas les dio pronto un gran ascendiente sobre aquellas multitudes que comenzaban a mirarles como a seres extraordinarios. Toda la antigua sabiduría de Oriente no reconoce otra cuna ni otro origen que éste y deahí la notable semejanza en los principios fundamentales de todas las antiguas filosofías y religiones.

Los Kobdas, incansables buscadores de la Sabiduría y de la Verdad, una única dicha podían ambicionar:la de hacer la dicha de los demás y fueron decididos cultivadores del espíritu y apóstoles de la redención humana terrestre de aquella remota época donde existían muchas barbaries y costumbres que rayaban a la altura de lomonstruoso. Aquellos hombres y mujeres, incansables buscadores del por qué detodas las cosas, que marcan rumbos y derroteros a las almas y a las humanidades, enseñaban que cada civilización, cada colectividad, cada raza,cada individuo, viene a la vida terrestre con un programa a cumplir y que de subuen o mal cumplimiento, dependerá luego la evolución, el progreso, el triunfo,la grandeza colectiva e individual; y que la falta de ese cumplimiento acarrea la ruina, la degeneración, el exterminio, el aniquilamiento, la desaparición de civilizaciones, dinastías, razas y doctrinas sustentadas por ellas.

Apóstoles de la Paz y el Amor, aquellos hombres y mujeres que constituían la Hermandad Kobda teníanentre sus postulados lo que constituía la frase y el lema más común y máximo enellos: "El AMOR ES EL MAGO DIVINO QUE SALVA TODOS LOS ABISMOS".

El término KOBDDA o KOPTO significaba según ellos "CORONA", o sea lo más alto a que puedellegar el ser humano en la tierra y para ello debía empezare por dominar en absoluto sus pasiones, por eso corona de justicia, de amor y de paz debía serla vida del Kobda y aún de aquellos Kobdas que llegaran a ser dirigentes de pueblos. El nombre KOBDA en la lengua usada por ellos también significaba la frase: "EXTRAER DEL FONDO DE TODAS LAS COSAS LO MÁS HERMOSO QUE HAY EN ELLAS",lema que era un poco la brújula en sus vidas entre ellos y de relación ante losdemás; frase que se aplicó muchos siglos antes a los que extraían los metales preciosos del seno de las montañas, y a los que extraían las perlas del senodel mar, pero que los Kobdas lograron aplicarla a toda manifestación de vida,aún en aquellas situaciones dolorosas, angustiantes o lamentables que no parecían tener solución.

Dicho de paso, por lo similar pero expresado al revés si se quiere, este lema también constituía unade las máximas de los FLAMENES (Institución más antigua aún que los Kobdas) de quienes con el correr de los siglos y los milenios surgieron los célebres y místicos VEDAS, que encierran la profunda filosofía del antiguo Oriente y que los continuadores de aquellos antiguos Flámenes, que después adoptaron el nombre de FLAMA, son los LHAMAS, que muy transformados de sus orígenes como los Kobdas actuales de sus fundadores, aún se conservaron para preparar el camino a QUISCENA CHRISNA, el Gran Príncipe de la Paz, y más tarde, al dulce eincomparable BHUDA, que para unos es Shidarta y para otros Gauthama o Sakya-Muni Amida-. Entiéndase por Kobdas actuales, actuales al momento a que serefieren estos relatos (aprox. 8300 A.C.; a dicho momento la Institución Kobdaya tenía 1200, 1300 años aprox., es decir que a la época del Cristo Divino,9500 a 9600 A.C.).

Retomando el tema quetratábamos; los Kobdas decían: "Extrae del fondo de todas las cosas lo máshermoso que hay en ellas" y los Flámenes decían: "Con tu fuegointerior, o con tu luz interior purifica y hermosea todas las cosas" queal fin y al cabo viene a ser lo mismo expresado en formas invertidas. Por esouno de los símbolos de los Kobdas era el loto real, nacido entre el agua turbiay no obstante, blanco y puro, exhalando divinos perfumes a su alrededor.

El esplendor máximodigámosle así, el apogeo máximo de su labor como civilizadores, coincidió conel advenimiento del Mesías Terrestre, el Gran Espíritu Luz, guía instructor deesta Humanidad que realizaba su quinta Jornada o Encarnación mesiánica en esteplaneta en la persona de ABEL, hijo de ADAMU y EVANA, esta última, descendientedirecto de aquél Rey Atlante de nombre NOHEPASTRO (de bíblica memoria) y cuyoreino se encontraba en el Norte de la Atlántida frente a las columnas deHércules (Gibraltar) que un día recibió de sus augures el anuncio de que susdominios también estaban amenazados por el avance de las aguas (pues en esaépoca las hermosas regiones del Sureste de ATLANTIDA fueron sacudidas por unespantoso cataclismo en que terremotos y maremotos simultáneos, ocasionaron eldesbordamiento de las aguas del mar, y numerosas poblaciones emigraron haciaterritorios que no habían sido alcanzados por la inundación); por la cual aquélrey dispuso la construcción de un palacio flotante para asegurar su vida y lade los suyos durante largo tiempo. Los Kobdas pues trataron de ponerse a tono,en condiciones de secundar con acierto la quinta jornada mesiánica del guíaplanetario, pues a pesar de que las falanges invisibles negativas, interesadasen mantener la ignorancia de los hombres que se ven empujados a buscar laverdad, trataron de entorpecer el paso del Hombre Luz, en esa horatrascendental de su vida de Mesías , su vida (la de ABEL) fue como un "pasajeentre flores", precisamente por aquella magna labor civilizadora realizadapor los Kobdas que prepararon el camino para su advenimiento. Por eso la obrade aquellos hombres secundando la misión de apostolado de Abel constituyó unamagna obra de civilización que ellos tuvieron la gloria y el mérito de extenderpor dos continentes y que constituyó una de las evoluciones humanas máselevadas que ha logrado conquistar el hombre en este planeta (quelamentablemente la historia no la recoge ni la recuerda).

Su acción se extendió portoda la REGION DE LOS CINCO MARES, nombre que se le dio en aquél remotoneolítico a la vasta región comprendida entre el Mar Grande (Mediterráneo dehoy), el Mar Bermejo (Mar Rojo), el Mar de la India, el Mar de Hircario o elMar Eritreo del Norte (el actual Mar Caspio) y el Ponto Euxino (Mar Negro dehoy). Dicha región estaba en gran parte comprendida dentro de lo que en aquellaépoca se llamó la vasta "ALIANZA DE LAS NACIONES UNIDAS", alianzas dedefensas mutuas, de paz y progreso entre los Caudillos, Reyes y Príncipes deaquellos lejanos países, gracias a la acción de los Kobdas, alianza que siguióa la de "LA ALIANZA de los países del EUFRATES y el NILO" y cuyo GranRey elegido por todos los caudillos y príncipes de aquellos países fueprecisamente un Kobda. Fue todo un periodo de largos años de esplendor ybienestar, a partir de aproximadamente 8300 años antes de Jesús Cristo, unlapso perdido de la Historia de la Humanidad que los Kobdas en sus crónicasdenominaron CIVILIZACION ADAM1CA O ABELIANA y que comprende el lapsotranscurrido desde la desaparición de la ATLÁNTIDA hasta nuestros días.

Gracias a las leyes de LAALIANZA mencionada y que constituía una estrecha alianza defensiva y de ayudasmutuas entre las regiones que formaban parte de ella, a tal punto que cada vezeran más los Caudillos de otras regiones que pedían unirse a ella, los Kobdaslograron eliminar las costumbres de la compra y venta de esclavos, lapoligamia, las torturas físicas y la pena de muerte, logrando incluso aestablecerse como ley: que ningún Príncipe o Caudillo o Jefe de Familia podíapermitir que hubiese mendigos hambrientos en sus dominios y por eso paraevitarlo, se formarían graneros públicos, donde cada cual depositaría un tantode su recolección anual, según su monto, para subvenir a las necesidadesmateriales de los ancianos y enfermos sin familia y sin recursos.

 

LEYES KOPTAS

   "El Amor es la únicacadena que sujeta al Kobda a los muros de la Casa de Numú"

Bases

        PRIMERA: Kobda: Eres habitante de una pequeña estrella que giraincesantemente en la anchurosa inmensidad, entre millones de millones deestrellas mayores y menores que la que tú habitas.

        Tan inconmensurable universo ha ido surgiendo en diversas edades, ciclos o épocas, de la EternaEnergía Divina que encierra en Sí Misma tres poderes: Creador, Conservador yRenovador. Estos tres poderes forman la Tríada Divina encerrada en el AlmaMadre de todo cuanto existe y existirá.

        Es en el Supremo Hacedor,el Altísimo, el Eterno, en el que comienzan todas las cosas y en el que serefunden y terminan. Adora esta Grandeza, Kobda, y no adores nada más.

        SEGUNDA: Muchos seres habitan como tú esta estrella flotante quellamamos Tierra y todos estamos obligados a interesarnos por la habitación queen el concierto de los mundos y de las humanidades nos ha sido designada.

        Y todos estamos obligadosa amarnos y ayudarnos los unos a los otros espiritual y materialmente, paraconseguir la Felicidad, la Sabiduría y el Amor,que forman la perfección de todo ser.

        TERCERA: Siendo la Felicidad, la Sabiduría y el Amor la Tríada queconstituye la perfección de todo ser, debes consagrarte con sin igual esmero aconseguir la Felicidad, la Sabiduría y el Amor. La Felicidadse consigue mediante la armonía perfecta entre tú y todos los seres que deinmediato te rodean. Y la armonía es fruto de la delicadeza de pensamientos, depalabras y de acciones y de la benevolencia del corazón.

        LaSabiduría se consigue con el estudio de las leyes eternas que vesrigiendo el vasto universo y con la meditación o concentración de tusfacultades espirituales hacia tu interior, a fin de que llegando alconocimiento de ti mismo, aniquiles tus imperfecciones y puedas así conseguirla íntima unión con el Alma Madre de todo cuanto existe. Conseguido esto lasabiduría está dentro de ti.

        Y conseguirás el Amor perfecto y divino cuando, ya purificado de tusmalos hábitos, hayas aprendido a no desear, ni buscar, ni querer sino aquelloque es felicidad, sabiduría y amor para todos los seres que te rodean.

        Estos son, oh Kobda, lostres basamentos en que se sostiene el grandioso templo espiritual que quiereslevantar.

Las columnas del Santuario

        PRIMERA: La perseverancia. Aurora tras aurora, luna tras luna, añotras año, has de ir levantando, ¡oh Kobda!, tu edificio sobre estas bases, sinapresuramiento, pero con firmeza y seguridad. Si te desalientas o te cansas porser muy poco lo que consigues elevar tu construcción cada año, es señal de queaún eres demasiado nuevo para iniciar estos trabajos.

        SEGUNDA: La obediencia a la Ley. Estúdiala y compréndela, que si lacomprendes la amarás y, amándola, fácil te será abrazarte a ella como a unamadre que te irá llevando en brazos por un camino oscuro y pedregoso.

        TERCERA: El desinterés. Ningún móvil personal ha de impulsar tusacciones, sino sólo las elevadas razones de justicia y equidad tendientes al bien de tus hermanos, antes que al tuyo propio.

        CUARTA:La conformidad con la voluntad del Altísimo manifestada por los acontecimientosque no fueron procurados por ti y que tú no puedes evitar ni cambiar. Estaconformidad la probarás en la serenidad con que aceptarás lo inevitable, en lacarencia de deseos perturbadores de tu paz, en la dulce alegría mesurada ydiscreta que debes manifestar en la vida de relación con tus hermanos.

        QUINTA: Dominio de sí mismo. Tus disgustos, tus dolores, tusdesazones interiores, deben ser guardados en lo más profundo de ti mismo, y muyinjusto serás si obligas a soportar a los demás las intemperancias o lasviolencias de tu carácter, o los dolores que sólo tu propia miseria te hacausado. Y si tu dolor es debido a extrañas contingencias, compártelo con tus hermanosy serás aliviado sin causarles pesar.

        SEXTA: La benevolencia. Es la eflorescencia del amor verdadero queinunda el espíritu y que se desborda al exterior como el agua de un vasodemasiado lleno. Si tu trato para los demás es agrio y duro, es fruto de tusrebeldías interiores que aún no has dominado.

        SÉPTIMA: La sinceridad yla confianza mutua. Cuando has decidido unirte en la vida común a tus hermanos,debes alejar de ti, como un veneno destructor, toda simulación, todo engaño,toda desconfianza, todo recelo, toda mentira. Cuando te sientes culpable de unerror o equivocación o descuido grande o pequeño, tú debes ser quien lomanifieste primero, antes de que seas por ello reprendido. Y llegado este casoguárdate de negarlo, porque sería errar doblemente. Y si en la vida de relaciónincurres en la bajeza y mezquindad de demostrar desconfianza en tus palabras oen tus acciones para con tus hermanos, convéncete de que aún estás muy lejos demerecer que tus hermanos depositen confianza en ti.

        OCTAVA: La abnegación. Seas, ¡oh Kobda!, el primero en buscar elsacrificio y el último en buscar el galardón. Y nunca recuestes tu cabeza en ellecho sin haber hecho algo en beneficio de tus hermanos. Que te sea igualmentedulce y suave recibir servicios que prestarlos.

        NOVENA: Desprendimiento de honras y riquezas. Sabio serás si huyesestos dos grandes escollos de la vida espiritual. Al aceptar vida en común haseliminado el último, pero expuesto estás a caer en el primero si eres dado aprocurar lugares sobresalientes o deseas con inquietud realizar obras queatraigan la atención de las gentes.

        DÉCIMA: La fraternidad. Si no te sientes hermano verdadero de tushermanos, por completo desnudo de celos, de envidias y de aversiones, nuncapodrás formar con ellos en el concierto magnífico y divino de la conjunta aurade amor necesaria para sentir dentro y fuera de ti la grandeza del Alma Madre.

Estas son, ¡oh Kobda!, las diez columnas que sostienen el santuario quevas levantando.

Las Arcadas, las Ojivas, la Cúpula de Oro

        Construidas sólidamentelas columnas en este templo o castillo espiritual, surgen casi por sí solas lasArcadas, las Ojivas y la Cúpula de Oro que lo glorifica y lo corona.

Arcadas

        PRIMERA: Te estudiarás en detenido examen cada día, como estudia el naturalista una flor, un insecto, una raíz, una piedrecilla, una gota de agua.Y ese estudio será para averiguar y conocer a fondo las enfermedades de tuespíritu, sus debilidades, la causa de sus inquietudes, de sus abatimientos ysus caídas. Conocidas por el examen las enfermedades y sus causas, aplícate conperseverancia y tesón a curarte a ti mismo.

        SEGUNDA: La vida armónica en común, es un ensayo en la tierra de loque es la vida en los mundos de elevación. Procura no dejar nunca tu lugarvacío en los actos que se realizan en común, así sean ellos de ordenespiritual, intelectual, social o recreativo, porque todos son eslabones de lacadena fluídica que debe unir un alma con otra alma, si quieres, ¡oh Kobda!,que no sean estériles tus esfuerzos por llegar a un alto desarrollo de tusfacultades espirituales. No te dejes llevar de la falsa devoción o erradoconcepto de la vida interior, que a muchos hizo fracasar: la vida solitaria yapartada de todo contacto humano. Encerrado siempre en sí mismo, el espíritu setorna duro y egoísta porque sólo se ocupa de sí mismo y se aísla del auraconjunta de armonía, de paz y de amor en medio de la cual baja la GrandezaDivina a hablar a los hombres.

La perfecta armonía y unión espiritual del elemento masculino con elfemenino, residentes en grado infinito en la Eterna Esencia del Alma Madre,debemos realizarla los Kobdas con tanta perfección cómo es posible en lohumano. Asunto este grandemente delicado cuando no se ha llegado a cierto gradode purificación del ser. Por esta razón en la Casa de Numú concurren siemprealgunos sujetos de elevado desarrollo espiritual, y no menores de cuarentaaños, representantes del elemento complementario, femenino o masculino según laCasa sea de hombres o de mujeres. Y estos sujetos deben concurrir siempre losmismos a todos los trabajos espirituales, ya sean realizados entre todos osimplemente entre los sensitivos y los instructores.

        TERCERA: Procura educar tus pensamientos, tus deseos y tu voluntaden forma que no discrepes jamás con el armónico conjunto de tus hermanos. Paraesto necesitas un vencimiento continuo, pues debes saber callar discretamentecuando surge una oposición que pueda producir discordia, hasta que la Luz de laVerdad ilumine esas tinieblas. Vale más un largoesperar en la sombra, que las llamas de fuego que emanan del choque de dosvoluntades o pensamientos contrarios. Es como si dos obreros quelevantan un mismo edificio suprimieran la plomada y el nivel. Lejos de ti, ¡ohKobda!, el mezquino deseo de hacer prevalecer tu opinión y tu voluntad.Desgraciadamente hay demasiado campo para el despotismo en la tierra, guárdatede traerlo también a la Casa de Numú, donde debe reinar la paz, la armonía y elamor en toda su amplitud.

        CUARTA: En la vida espiritual, el pesimismo es como la orugavenenosa que lentamente destruye los jardines en flor. Casi siempre nace de unasoberbia oculta y sutil con apariencias de celo apostólico o deseo del biengeneral.

        Estate atento, ¡oh Kobda!,contra esa venenosa oruga, si ves que asoma por tu jardín. Si tienes concienciade lo que es de verdad la vida interior, jamás podrá invadirte el pesimismo.

        La Ley Eterna no te obligaa hacer más de lo que puedes para tu progreso y el de tus hermanos, cuando hasconseguido el tuyo. Si cumples con tu deber, ¿qué más deseas?. Si hasconseguido dominar a la perfección tus pasiones y en tu vida de relación estásjustamente encuadrado en la armonía y la fraternidad, ¿qué más puedes desear?.¿Dónde podrá arraigar el pesimismo si buscas sólo a Dios, que es infinito?.¿Acaso su infinita perfección y excelsa grandeza puede dejar vacío ningúnrincón del alma más anhelante?. Si el pesimismo anida en ti es señalciertísima, jamás fallida, de que no buscas solamente a Dios en tu vidaespiritual sino que, miras personales, hábilmente disimuladas por la vanidad yel amor propio, se han mezclado como venenosas orugas para destruir tuplantación.

        El pesimismo es el vacíodel alma. ¿Puede estar vacía el alma que busca a Dios y que lo tiene dentro desí?

        QUINTA: La paciencia que es necesaria para obtener éxito en losdistintos aspectos del progreso humano, es aún más indispensable en la vidaespiritual donde no se lucha con elementos tangibles y con fuerzas materiales,sino intangibles, invisibles e inmateriales.

        Eres un viajero eterno,¡oh Kobda!, y necesitas llenar abundantemente tu odre de aceite que te bastehasta el final del viaje. Este aceite es la paciencia que suaviza todas lasasperezas, y que hace girar regularmente los secretos rodajes y resortes de tuvida interior. Esta paciencia te es necesaria contigo mismo y mucho más con losseres con quienes convives y con los acontecimientos que, sin buscarlos, teocurren.

        Nodebes irritarte contra ti mismo, cuando te ves vencido por tus pasiones ydebilidades o caes en descuidos o faltas que quieres evitar, sino humillarteante Dios y continuar de nuevo tu camino.

        Nodebes irritarte contra los demás cuando en un orden o en otro no responden a loque tú esperas de ellos, y tranquilamente debes pensar que su evolución esescasa todavía, que son espíritus jóvenes y que si fueron puestos en tu caminoserá para que los ayudes y no para que, irritado, te apartes de ellos, con locual nada saldrías ganando, ni para tu progreso ni para el suyo.

        SEXTA: En los caminos espirituales, colectivos o en común, espeligroso el deseo febril de palpar el éxito si este deseo produce inquietud yperturbación de la paz y serenidad interior, porque esta perturbación einquietud nos aleja del éxito en vez de acercarnos, y estorba grandemente eldesarrollo de las facultades psíquicas hasta la mayor perfección posible. Parallegar a las mayores alturas en el cultivo de las facultades más elevadas delser, es indispensable que el espíritu llegue a una pasividad suave y serena enforma que esté pronto siempre a todo esfuerzo y sacrificio para conseguir eléxito, pero sin ansiedad y sin inquietud de ninguna especie, debiendo siemprehacerse el Kobda esta reflexión: "¿cumplo con el deber que me impone lavida espiritual y la vida de relación?". Si la respuesta de tu concienciaes afirmativa, nada debe inquietarse. Y si es negativa, eres tú quien debeaplicar el remedio.

        SÉPTIMA: Si fueres destinado a obras materiales dentro o fuera dela Casa de Numú, aplícate a ellas con amor y desinterés, en forma que lo mismoencuentres la Grandeza del Alma Madre en labrar una madera, en tallar unapiedra, en abrir un surco, en desbrozar un jardín, en condimentar los alimentosy en prestar los más humildes servicios, que en contemplar el giro armonioso delos astros, o la creación de imágenes que plasmas en el lienzo, o de imágenesimpalpables que diseñas en los cantos más sublimes, o en las más divinasarmonías arrancadas a las cuerdas de instrumentos músicos. Porque la grandezano está en las cosas sino en el alma del que realiza las cosas. Las cosas soncreación nuestra que muere y se aniquila. El alma es emanación del Eterno yeternamente perdura. Mira más a tu alma que a las cosas.

        OCTAVA: La generosidad espiritual es lo más elevado deldesprendimiento. Lo que has obtenido o realizado tú, debe ser para todos losque lo desean y se colocan en condiciones de comprenderlo y practicarlo. Es unafaz sutil del egoísmo el pretender derecho de propiedad por los trabajosrealizados en medio del conjunto y para el conjunto, como también sobre losdones espirituales recibidos para enseñanza de todos los que lleguen a beber ennuestras fuentes.

        NOVENA: Si eressensitivo, ¡oh Kobda!, y recibes de lo alto las divinas vibraciones del AmorEterno y las plasmas en la palabra o en la escritura, o en el grabado, nada estuyo solamente, y todo cuanto obtienes y cuanto haces, sea en el orden que sea,es trabajo de todos y para todos. Las palabras tuyo ymío no existen en el vocabulario del Kobda consciente de que lo es. Sieres artista del pincel, tus obras son de todos y para todos. Si eres músico,tus melodías son de todos y para todos. Y si hasadquirido grandes conocimientos en la ciencia divina o humana, grábalos en tuspapiros y entrégalos al conjunto, porque tus hermanos son tú mismo desde quehas entrado en la conjunta aura de amor y de armonía con ellos.

        Estas son, ¡oh Kobda!, lasnueve arcadas que corresponden a las diez columnas de tu edificio espiritual.


Las Ojivas

        He aquí los ventanales pordonde tu alma se asomará, oh Kobda, para conocer las perfecciones infinitas delAlma Madre, para recibir los resplandores del Eterno Amor, para aspirar laesencia de la Sabiduría Divina.

        Mas, será inútil queensayes asomarte a ellas si no estás seguro de las bases y de las columnas detu Castillo Interior. Porque te asomarás y sólo encontrarás la niebla salpicadade luces fatuas y de engañosas fantasías, emanación de tus pasiones aúndemasiado vivas y de tus deseos demasiado inquietos y febriles.

        PRIMERA: El Altísimo dejaen oscuridad a los soberbios y derrama .su luz sobre los humildes. Reconócetedébil y cargado de miserias y de enfermedades. Derrama tu alma en un heroicoacto de amor para todos los seres que te rodean y cuando ni un eco de protestase levante dentro de ti, dirige fija tu mente hacia el plano en que reside tu YoSuperior, tu Ego, tu Llama Viva. Oye su voz de reproche y de queja por losfracasos que vida tras vida has cosechado.

        Y a través de tu Egorecibirás el pensamiento conjunto de los Guías de la Evolución humana que teharán sentir la grandeza de Dios y su Amor Eterno.

        Conocerás que tu unión conellos ha sido real, si al salir de tu concentración te sientes más fuerte paradominar tu mundo pasional y afectivo, más inundado de amor, de dulzura, detolerancia y de bondad para tus hermanos y para aceptar pasivamente lo penoso einevitable que se presente ante ti, ya en lo espiritual, como en lo material.

        SEGUNDA: Cuando hayas llegado a la plena quietud del que sólo aDios desea, del que sólo a Dios busca y del que ve a Dios en todos los seres yen todas las cosas grandes o pequeñas, perfectas o imperfectas, se abrirá parati la segunda ojiva que te dará a conocer tu camino eterno desde el principioal fin y llegarás a verte en los comienzos de tu evolución y al final de ella,cuando seas un rayo de la Luz increada, una vibración de la Eterna Armonía, unapotencia de las ilimitadas potencias de la energía divina.

        TERCERA: Esta ojiva, más iluminada y perceptible que las dosanteriores, es la comunicación directa o por intermedio de buenos sujetoshipnóticos con las almas de igual o mayor evolución que la tuya y, sobre todo ymás que todo, con el Espíritu de Luz, transmisor de la Ley Eterna, Verbo deDios y Mesías de su Voluntad Soberana.

        Si hasta aquí has llegado,¡oh Kobda!, y aún no aniquilaste las pasiones dentro de ti, tiembla y pide aDios piedad para esta jornada tuya, porque habrás demostrado ser piedra dura yfría, por donde ha resbalado sin penetrar el agua divina vertida a raudalessobre ti.


LaCúpula de Oro

        Si en las Bases, en las Columnas y enlas Ojivas te hallas plenamente seguro, entonces viene por sí sola la Cúpula deOro que corona tu Santuario Interior.

        Es la capacidad que habrásadquirido para irradiar de ti la Bondad, la Luz, la Paz y el Amor Divino en talforma, que seas como un desbordamiento de agua clara en medio de tus hermanos.

        Entonces es cuando habrásextraído del fondo de todas las cosas lo más hermoso que hay en ellas.

        Entonces es cuandodescansarás a la sombra de tu Santuario ya coronado y, terminada tu labor desiglos, podrás exclamar al entrar en tu reposo:

        ¡Alma Madre!... ¡Todo fueconsumado! ¡Ábreme el camino de la inmolación en favor de tus hijos máspequeños!

        Y el Alma Madre te sumergiráen su gozo inefable durante un lapso de tiempo llamado el Reposo en la Luz,premio, galardón y descanso merecido por tu esfuerzo en adquirir tu perfección.

        Y de nuevo saldrás deentre sus brazos, vigorizado y confortado. Saldrás ungido para la inmolación,como guía de humanidades primitivas. Entonces estarás sobre lo humano. Serás elPensamiento de Dios, la Energía de Dios, el Verbo de Dios, la inefableFelicidad de Dios.

        La Felicidad encerrada enel Amor, sólo la sentirás en toda su plenitud, cuando hayas muerto al egoísmo.

        Esta es, ¡oh Kobda!, laLey dictada por Numú a los diez Fundadores hace mil trescientos años.


Tags: compartir, convivencia

Publicado por fredygenovez @ 14:50
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